Los ajolotes mexicanos, conócelos a todos

En México existen más de 14.000 especies endémicas de flora y fauna, pero pocas son tan famosas y apreciadas como los ajolotes mexicanos (Ambystoma mexicanum). Este anfibio tiene capacidades asombrosas de adaptación y puede regenerar sus tejidos e incluso regenerar su cerebro o su corazón.  

En estado silvestre, la mayoría de los ajolotes presentan un color café oscuro casi tirándole al negro. Sin embargo, en cautiverio, debido a la expresión de diferentes genes, pueden presentar coloraciones como: gris, verde pardo, blanco, albino dorado, albino blanco, entre otros. Respecto a su tamaño, en promedio miden 25.7 cm de largo de la cabeza a la cola.

En cuanto a sus hábitos y su comportamiento, en vida silvestre los ajolotes mexicanos suelen ser una especie solitaria que solo se junta con fines reproductivos. En cautiverio llegan a vivir hasta 30 años, mientras que en vida silvestre apenas alcanzan los 6 años, debido a la contaminación de su ecosistema y a la presencia de depredadores. 

Su dieta es bastante amplia y se alimenta principalmente de: pequeños peces, insectos acuáticos, lombrices, crustáceos y moluscos de agua dulce. Su forma de atrapar el alimento es por medio de una succión repentina. Posteriormente, utiliza sus pequeños dientes para retener a su presa y tragársela por completo.

Ajolotes endémicos de México

En el mundo se conocen alrededor de 30 tipos de ajolotes (género Ambystoma), de las cuales 16 son endémicas de México y se distribuyen en las entidades del Estado de México, Ciudad de México, Michoacán, Puebla y algunas zonas de Jalisco. Es decir, muchas de estas especies solo se encuentran en territorio mexicano.  

Si bien la mayoría de los ajolotes mexicanos están sujetos a una protección especial por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), su población sigue reduciéndose en gran medida, debido a la desecación de su hábitat, a la introducción de presas exóticas en su ecosistema que compiten por su alimento o se los devora y a la contaminación originada por los asentamientos humanos. 

Dentro de las 16 especies de ajolotes mexicanos 9 se encuentran en peligro crítico de extinción, las cuales son: el de Lerma (Edo. de México), el de Xochimilco (CDMX), el de cabeza chata (Michoacán), el de Anderson (Michoacán), el de piel fina (Estado de México), la salamandra de Taylor (Michoacán), el de Pátzcuaro (Michoacán), el siredón de Leora (Puebla) y el de ajolote granulada (Estado de México). 

Más allá de su valor biológico, los ajolotes mexicanos tienen un valor histórico para nuestro país. Por eso y mucho más debemos esforzarnos por su conservación.

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